No Hagas Dieta
 
De 182kg a 90kg, yo pude
Eres obeso, estas enfermo
Régimen alimenticio: No hagas dieta
No tengas el propósito ¡toma la decisión!
Ten paciencia: Máximo 5 kilos al mes
Aprende a comer
Haz ejercicio
¡No les creas! ¡Mienten!
Comida emocional
¿Por qué subimos de peso?
¿Obesidad o sobrepeso?
Ayunar no te baja de peso
Aprende a decir NO
La tentación Light
Principios elementales
¿Cómo adelgazar? ¿Cómo se baja de peso?
Pero es que "No me gusta la comida sana"
Inicio

Mi Milagro: Adelgace y baje de peso

Creo en Dios. Creo en los milagros. He vivido varios, lo sé. Los milagros no vienen con una enorme voz en el cielo que te grita algo. Los milagros son esas maravillosas sucesiones de hechos que no puedes creer que estén pasando y sin embargo así es. Y como resultado siempre dejan una huella profunda en tu vida. Los milagros casi siempre son suaves soplos, brisitas apenas perceptibles, pero que mueven tu vida entera.

Mi milagro empezó una mañana del 26 de diciembre de 2008. Tenía semanas con una tos y esa mañana amanecí desesperado. La doctora a la que había recurrido toda la vida solo atiende con cita y hasta la tarde, y yo ya no quise esperar. Así que simplemente tome el coche y maneje directo, sin siquiera pensarlo, a la puerta de la clínica donde me atendió mi ahora amigo, un médico bariatra que en ese momento estaba dando consulta de medicina general.

La revisión fue rutinaria, pero reveladora. Me ausculto, me reviso la garganta, me pesó y me tomó la presión arterial. Bueno, intento pesarme. El tema de mi garganta lo atendió sin problemas. Mi peso y la presión arterial se volvieron el tema relevante.

¿Mi peso? Imposible saberlo en ese momento. La báscula del consultorio solo llegaba a 160kg y yo la estaba rebasando por mucho.

¿Mi presión arterial? La de una olla exprés. Más de 200 en la sistólica.

Una de las frases que jamás olvidare: “Tienes que hacer algo con el problema de tu peso. ¿Sabes? Soy bariatra, puedo ayudarte”. ¿Mi respuesta? “¿Te importa si te tuteo? Nos vamos a ver durante mucho tiempo, no lo vamos a dejar hasta que esto termine, hasta que tú me digas que estoy dado de alta”. ¡No pensé la respuesta! ¡Lo juro! Fue espontanea, hasta a mí me sorprendió.

Acto seguido, mi primer orden de análisis de química sanguínea, que me hicieron el 7 de Enero de 2009. No puedo describir la angustia que esos análisis me causaron. Pensé que la primera prueba a la que me iba a tener que someter era precisamente enfrentar mi realidad. Pensé que esos análisis lo que iban a revelar era lo obvio que podía esperar. Pensé que era la hora de afrontar diabetes y demás males metabólicos.

¿Los resultados? Bueno, les puedo compartir dos números maravillosos, otra chispita más en mi milagro: glucosa, 102. ¿Lípidos en la sangre? ¡Fuera del parámetro hacia abajo! O sea ¡mi sangre tenía un bajo nivel de lípidos! Colesterol y demás elementos, dentro de parámetro aunque bajos también. En resumen, mi enfermedad era mi mero peso. Vía libre para atender el problema.

Mi primera consulta bariatrica en forma fue el 13 de enero de 2009. Aun ahí en el consultorio no fue posible pesarme, su bascula llegaba a 170kg. Y la seguía rebasando por mucho. A partir de ese momento el primer año me sometí a revisiones médicas cada dos semanas. Fue hasta la segunda revisión que pude ver mi peso, en una báscula digital: 180kg, estimando que había perdido aproximadamente 2kg, quería decir que inicie en 182kg.

Y lo dije, lo sostengo, y lo confirmo: Paciencia. En la primera revisión mi primer avance fue perder 4cm de diámetro en la cintura. ¡Y me emocionó tanto! Después de los primeros 3 meses la ropa empezó a quedarme notoriamente holgada. Y de ahí, hasta hoy día, 3 años más tarde, donde he perdido en promedio 7 tallas de cintura y 92 kilos.

En diciembre de 2009, casi un año después, me hicieron mi primer electrocardiograma. No puedo describir los nervios y el miedo que ese estudio me causo, otra vez. Temía que simplemente iban a confirmar lo obvio. De acuerdo a mi bariatra, como mínimo podíamos esperar un crecimiento ventricular. Y otra chispa más a mi milagro: el electrocardiograma confirmaba la perfecta salud de mi corazón, de mi cuerpo. Antes mejor, confirmaba una perfecta conducción entre ventrículos y hacia énfasis en el sano tamaño de las 4 cámaras.

No lo había logrado. No había podido completar mi proceso autodestructivo.


Sitios amigos:
Ventiladores con luz | Licenciaturas en Línea | Crédito y Dinero | Impresores México | Papelerías México
Retardante de Fuego | Curso de lectura rápida | Editorial Grañen Porrúa | Terapia México

NoHagasDieta.com, México 2017. Todos los derechos reservados.

¡No hagas dieta! es un sitio sólo con fines informativos.